Energías negativas

Las energías negativas las encontramos en los fallecidos, entes energéticos del bajo astral, en nosotros mismos y en el ambiente como carga negativa generalmente proveniente también de nosotros.

  • Seres fallecidos como ya hemos dicho en nuestro blog, hay muchos y por todas partes. Cuando se trata de seres fallecidos con mucha carga negativa es cuando hay que prestarles una atención especial para ir con cuidado y protegernos cuando haga falta. Ese tipo de seres no quieren elevarse a la luz debido a sus asuntos que ellos consideran pendientes que les aferran a este plano material o vivencias emocionales que no son capaces de perdonar y soltar. Todas esas vivencias son las que la carga el alma del fallecido y con lo que nos afecta a nosotros.

¿De qué forma nos puede afectar? En el caso de llevarlo encima, nos puede causar daño físico provocado por un accidente causal debido a un empujón, nos puede inducir a estados de ánimo que no son nuestros y si lo fueran, nos llevarían a un extremo muy exagerado, podemos también adquirir sus propios vicios que a través de nosotros será como ellos podrán saciarse (alcohol, sexo, drogas…), estados de bipolaridad, fatiga exagerada, cansancio por las mañanas…
En cambio, cuando están en una casa (ver en el blog “Energías en casa”) su efecto es distinto hacia nosotros.

¿Qué pasa si no los sacamos? Esos seres fallecidos como entes energéticos del bajo astral tienen energía propia. Eso significa que cuanto más tiempo estén en nuestra casa más poder y terreno van a coger de nuestro espacio y de nosotros mismos haciéndonos entrar en su campo energético y afectando de una forma dramática nuestra visión de la vida y nuestra conducta con ella.

¿Pueden venir más? Pueden venir más, sí. Cuando estamos un tiempo largo en contacto con un fallecido o una energía del bajo astral se crea un cordón donde os quedáis unidos energéticamente. Ese “cordón” se puede romper cuando quieras aunque la mayoría de veces se requiera un más trabajo en la persona o con personas de la casa. Varia significativamente la unión entre un ser negativo del bajo astral que con un ser fallecido con carga negativa, el trabajo será más costoso y requerirá de nuestra paciencia y de las personas que lo han sufrido.
El cordón emocional que os decía antes son patrones emocionales que se instauran a través de emociones tanto nuestras como ajenas. Dependiendo de la intensidad en que los sufras y te afecten, esas conductas adquiridas erróneas calarán más o menos fuerte en ti y en tu cuerpo emocional y mental. Como decía.. habrá que ser pacientes y constantes y reeducar lo que está dañado.

  • Entes del bajo astral.
    Hay cosas que puede compartir con los seres fallecidos de carga energética negativa, pero la diferencia más notable es que los segundos nunca han poseído una alma, con lo que es imposible elevarlos hacia la luz cuando no hay nada que elevar. Se podrían entender como masas oscuras con un propósito y un fin que es destruir, se alimentan de las heridas emocionales que todo el mundo tiene como pueden ser los celos, la ira, el rencor, codicia, adicciones de bajos instintos… y es por ahí donde encuentran una brecha en nuestro campo energético. La influencia de estos entes hacia nosotros es mucho más grande e importante que un simple fallecido. Mayormente, la gente que pueda poseer una entidad de esa clase, fácilmente es llevado al suicidio por voluntad propia al ser consciente de que está perdiendo la cordura o al suicidio involuntario que es cuando ese ser le dice, literalmente, y lo incita a tirarse por la ventana, estrellarse con el coche… Comúnmente se les conoce como demonios.

Así como en los fallecidos, de estos también hay diversos tipos que actúan de forma muy diversa y distinta en las personas. Según la carga energética del ente y el punto débil de la persona será por donde le entrará.
He vivido un caso así de primera mano y es una batalla que nadie gana ni pierde. Hay que ser consciente de qué te está pasando y buscar ayuda, aunque lo más importante será dejarse ayudar. Cómo viene a ti un ente de ese tipo a veces puede que sea solo cosa del destino o también que lo atraigas tu mismo.

¿Cómo quitárselos? Debes hacer un decreto contigo mismo y no permitirle paso, ni hacia tu mente, ni a tu espacio vital en tu hogar a esa entidad o ser fallecido. Es un trabajo que requerirá de tiempo o mucho tiempo que dependerá de cuanto ha estado contigo ese ser. Sí que es cierto que hemos tenido casos aquí en terapia y hay que dedicarles mucha atención, y paciencia por parte de la persona. Aunque piensen que no hay salida, que se sienten perdidos o que nada tiene sentido es imprescindible que sepan que volver a encontrarse con uno mismo cuesta tiempo y trabajo para poner cada cosa su lugar. Muchos de ellos han sufrido situaciones complicadas en la vida que les ha llevado a estados de depresión, bipolaridad o adicciones que según ellos nada tenía sentido. Aunque el paso sea lento es importante seguir avanzando responsabilizándose siempre de uno mismo.

  • En tercer lugar y no por eso menos importante están las energías que cobran “vida” de nosotros mismos. Ese tipo de energías siempre van a ser de carga negativa, ya que si expandes tu luz te expandes tu, en cambio, cuando lo que proyectas son energías de vibración baja puede tomar forma y materializarse como entidad. Esos casos son muy aislados y se dan cuando la persona muestra una clara descompensación emocional.

Casos como estos son más habituales de lo que nos podríamos imaginar y es muy difícil que pasen desapercibidos. Quizás no como entidades, sino como personas con problemáticas muy acentuadas.

 

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